Marco legal de la gestión de cobro
Canales permitidos, horarios, frecuencia de contacto, tratamiento de terceros y de información del deudor. La mayoría de las infracciones no nacen de mala fe, sino de desconocimiento.
El mayor riesgo de una operación de cobranza interna no es no cobrar: es cobrar mal. Un gestor que presiona fuera de los límites legales, un contacto en horario indebido, una comunicación con un tercero que no correspondía. Cada uno de esos episodios puede terminar en una queja ante el organismo de control, una sanción y un daño reputacional que ninguna recuperación compensa.
Todo lo que se enseña es lo que ejecutamos todos los días.
Canales permitidos, horarios, frecuencia de contacto, tratamiento de terceros y de información del deudor. La mayoría de las infracciones no nacen de mala fe, sino de desconocimiento.
Un equipo que conoce los derechos de la persona con la que habla comete menos errores. La cobranza ética no es solo una obligación normativa: es lo que permite que el deudor siga siendo cliente después de pagar.
Cómo estructurar acuerdos que se cumplan, cómo manejar objeciones, cómo distinguir la incapacidad de pago de la falta de voluntad, y cuándo escalar.
Capacitar a un equipo y dejarlo sin estructura produce un efecto corto: durante unas semanas la gestión mejora y después vuelve al criterio de cada gestor.
Por eso el trabajo no termina en la formación. Instalamos tres componentes que quedan operando en la institución y que se pueden auditar después.
Cuando la institución prefiere no sostener la operación internamente, el mismo estándar se traslada mediante outsourcing de cobranza.
Un curso sin estructura detrás se olvida en un mes. Estos tres componentes quedan operando.
Reglas escritas, aplicables y auditables sobre cómo se gestiona la cobranza en la institución.
Guiones y criterios definidos por canal y por segmento, para que la gestión no dependa del criterio individual de cada gestor.
Monitoreo y retroalimentación sobre las comunicaciones reales, no sobre lo que debería estar pasando.
Se ajusta a cómo esté distribuido su equipo.
En nuestras oficinas de Quito, Guayaquil, Bogotá y Lima.
En las instalaciones de su institución, con su propio equipo.
Para equipos distribuidos en varias ciudades o países.
Todos los participantes que completan el programa lo reciben.
A equipos internos de cobranza de bancos, cooperativas de ahorro y crédito y empresas comerciales: gestores, supervisores y responsables de las áreas de riesgo y recuperación.
Las tres modalidades: presencial en nuestras oficinas de Quito, Guayaquil, Bogotá y Lima; in company, en las instalaciones de su institución; y virtual, para equipos distribuidos.
Sí. Todos los participantes que completan el programa reciben certificado.
Sí. Hay instituciones que ya tienen el equipo formado y lo que necesitan es el marco normativo interno y el control de calidad. Se puede trabajar por separado.
Rankings internacionales y certificaciones auditadas por terceros independientes respaldan cada gestión que hacemos sobre su cartera.

Distinción otorgada desde París. Clasifica cada año a las mejores firmas de recuperación de activos de América Latina.

Uno de los directorios legales más influyentes del mundo. Su ranking se construye entrevistando a los clientes de cada firma.

Certificación internacional de cultura laboral. Un equipo estable gestiona mejor su cartera.

Norma internacional antisoborno, auditada por un tercero independiente. Gestión ética y trazable de cada cartera.
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